
La película “El Exorcista” es considerada una de las películas más terroríficas de todos los tiempos y después de 40 años continua debatiéndose si realmente se inspiró en una historia real. La película se basaba en la trágica historia de un niño de 14 años llamado Robbie Mannheim que residía con su familia en Maryland, Estados Unidos, y que fue poseído por un demonio en el año 1949. Después de que se realizara el exorcismo, los testigos acordaron ocultar la verdadera identidad del niño poseído así como su historia.
Con el paso del tiempo, la historia se dio a conocer mediante la novela del conocido autor William Peter Blatty, siendo adaptada para la gran pantalla por el director William Friedkin. Después de la repercusión social de la película y la novela, gran cantidad de exorcistas dejaron claro que simplemente se trataba de una obra de ficción y no de un caso real. Ahora, eruditos jesuitas se han reunido en la Universidad de San Luis, Estados Unidos, para sostener que los terribles acontecimientos realmente ocurrieron en 1949.
La verdad tras la película “El Exorcista”
Los estudiosos jesuitas se reunieron junto a una nueva generación de expertos en la Universidad de San Luis para relatar el incidente sobrenatural ocurrido en 1949. El objeto principal de esta charla era debatir si la película se basó en hechos reales o simplemente se trató de una ficción terrorífica. Un universitario presente en la reunión llamado Zach Grummer-Strawn afirmó que nunca había visto la película “El exorcista”, quien dijo:
“Me gustaría creer que lo que ocurrió fue real”, dijo Grummer-Strawn, estudiante de teología en la Universidad de Atlanta. “Pero esto no se puede saber. Es por eso qué hoy estamos aquí. Es la búsqueda de la verdad. Y es una gran historia.”
Pero otro punto interesante del debate fue la presencia del profesor Thomas Allen, autor de un publicación en 1993 explicando los acontecimientos de Robbie en el Alexian Brothers Hospital, quien dio un punto de vista más escéptico haciendo hincapié en que el niño llamado Robbie no estuvo poseído por espíritus malignos.
Según su punto de vista Robbie sufría de una enfermedad mental o incluso de abusos sexuales.
Pero a esto los expertos jesuitas creen que el diablo tiene ganada parte de la batalla, ya que la gente ha dejado de creer en él:
“Si el diablo nos puede convencer de que no existe, entonces tiene ganada la mitad de la batalla”, dijo el Reverendo Paul Stark, vicepresidente de la Universidad de San Luis.En la audición algunos de los presentes que no eran estudiantes ni expertos hablaron de sus propias experiencias personales cautivando a todas las generaciones de residentes de la Universidad de San Luis. Un hombre explicó que él viva cerca de la casa donde residía Robbie en el invierno de 1949, quien detalló que todos en el barrio sabían que en la casa ocurrían extraños fenómenos.
Otro de los asistentes afirmó ser familiar del Padre William Bowdern, quien dirigió el ritual de exorcismo, previa autorización del arzobispo de San Luis, pero que ha permanecido en silencio durante todo este tiempo por miedo a ser ridiculizado, a pesar de que dijo que lo ocurrido fue competente real.
Una de las principales controversias fue la creada por el profesor Allen, diciendo que el Padre Bowdern, quien falleció en 1983, fue asistido por el Padre Walter Halloran, quien expresó abiertamente su escepticismo acerca de los posibles eventos paranormales ocurridos en la casa de Robbie antes de morir.“Él habló sobre el chico, y lo mucho que sufrió”, dijo Allen. “Era un niño asustado, confundido y atrapado en algo que no entendía.